JE SUIS MORT

EXPOSICIÓN INDIVIDUAL EN L'ÉTÉ PHOTOGRAPHIQUE DE LECTOURE (FRANCIA) July-August 2011



Cuando Tres se hace el muerto en medio de la multitud durante el tiempo de una foto, no lo hace "de verdad", pero tampoco en broma. Se trata para él de generar la duda, como una alucinación en los testigos (¿dónde ha ido a parar ese cuerpo que hemos visto ahí hace unos minutos?), o como una ilusión en los que verán las fotos, siempre que vean varias de ellas y les perturbe la repetición de ciertos detalles (contemplar una sola no desvelaría la superchería).



Desde el “Autorretrato como un hombre ahogado” de Hippolite Bayard (1840), el poder de crear ilusión de la fotografía es bien conocido. Para el común de los mortales, únicamente en posible ver fotografías de hombres muertos en plena calle, en la prensa (los álbumes de familia contienen pocas). Por otro lado, la trama de imprenta, visible en las ampliaciones en blanco y negro expuestas por el artista, sugiere con fuerza que esas imágenes son recortes extraídos de la prensa diaria. Ya que, si el autor fuese el artista, ¿porqué las habría entonces tramado?



Morir en plena calle no basta para que tu foto sea publicada en la prensa. Una crisis cardiaca no es una circunstancia adecuada. Un accidente de tráfico tampoco lo es ya, desde el fin de la edad de oro de la fotografía periodística americana. Hoy en día, la imagen de un cadáver con el rostro cubierto evoca un ajuste de cuentas o, mejor aún, una guerra civil o un acto de represión, como los que tan a menudo vemos últimamente.

Al contrario de Hippolite Bayard, que buscaba ser reconocido en la fotografía, Tres hace todo lo posible para no serlo. “Mi nombre es nadie” podría ser su reivindicación. La cara tapada es y no es la suya. Es el rostro de todos, de los que se inmolan públicamente, de los manifestantes apaleados, de todos los pueblos maltratados, como lo sugieren los lugares elegidos.



El que Tres no muera verdaderamente sino que lo simule, no debilita su gesto, al contrario, lo fortalece aumentando su dimensión simbólica. Esos hombres podrían estar vivos, dormidos, como los sin techo y los obreros exhaustos fotografiados por Izis. O quizá desearían manifestar, como el artista, su voluntad de retirarse de un mundo que les arrastra a un lugar donde no quieren ir.



François Saint Pierre

Director del Centre de Photographie de Lectoure